MELODY
—¿Te encuentras bien?
El aire comprime mis pulmones, la voz de Marcos se escucha tan lejana, como un eco golpeando las paredes de mi cráneo, siento que no respiro, él me toca y es esa acción la que me saca de mi trance.
—¿Melody?
Espabilo.
—Lo siento.
—¿Quién es Emilia?
—¿Qué? —mi corazón aumenta su ritmo.
—Mencionaste ese nombre —musita con el ceño fruncido mientras aparta sus manos de mis hombros—. Por un momento creí que te caerías, ¿quieres que mande llamar a un doctor?
—No —