PUNTO DE VISTA DE VICTOR
"¿Sabes qué, Ada? Creo que me he dado cuenta de por qué dicen hogar, dulce hogar", dije. Estaba en el asiento trasero del coche, disfrutando del paisaje mientras el coche se movía. "París estaba bien, pero tenía esta frialdad, no el tipo de frío que te hace cubrirte".
Ada asintió, "Siempre tiene la razón, señor".
"Al menos sé más sincero cuando mientes", replicé.
"Me esforzaré más", respondió descaradamente. Me quedé asomado, pero no duró mucho. Tales ataques de audacia