Mundo ficciónIniciar sesiónEl almuerzo terminó con la interrupción impuesta por Antonella, la única a la que nadie pudo contraargumentar, preguntar o poner incómoda con su opinión o dudas.
—No llegues muy tarde, Ivi —dijo Ximena al despedirse de Ivania y Antonella, luego de haber advertido, en el mismo sentido, a Mario, que ahora esperaba a sus invitadas a un costado de la puerta tras







