Capítulo 14: Debería pedirme perdón de rodillas.
Él sabía bien que no podía decirle la verdad a Julia o creería que él se preocupaba por Aitana y esto sin duda la lastimaría más y no era lo que él deseaba.
Julia no se merecía sufrir por nada más y era su deber mantenerla feliz.
— No, no interrumpes nada, estoy aquí porque Bastian había estado llorando estos días por ver a esta esclava y no tuve más opción que complacerlo, pero decidí que estuviera bajo mi supervisión para asegurarme que ella cumpliera mis instrucciones. — Respondió Dominic f