El comandante cabalgó y sus pensamientos deberían estar en los conflictos que seguramente encontraría, sin embargo, todos sus pensamientos estaban en la sensación abrumadora que sentía en su corazón. Llevaba tres días de viaje recto, sin hacer escalas, envió un mensajero para avisar a Helena. Quería que ella supiera exactamente dónde estaba.
Miro el cielo que empezaba a oscurecerse y su mente divago al recuerdo del cuerpo del joven que Henry había matado, había mandado a un grupo a regresar con