*—Sebastián:
El hombre sonrió con una cálida sonrisa y Sebastián pudo reconocer la misma. Era como si el mismo fuera una versión muy mayor de Kellan. Ahora entendía porque el chico se veía más mayor de su edad, los rasgos de aquel hombre eran muy fuertes.
Sebastián extendió una mano, esperando que la misma no esté sucia.
—Es un placer conocerlo, señor Townsend —respondió Sebastián dando a entender que lo reconocía.
—Llámame Klaus —dijo el hombre aceptando su mano sin importarle un comino si est