*—Callen:
Ha llegado el momento.
Alzó la vista del desayuno que aún no había tocado hacia el rostro de su esposo sentado frente a ella, quien tampoco había tocado su plato. Estaban en el restaurante y habían bajado para tomar su respectivo desayuno/almuerzo, a sabiendas de que tenían cierta conversación pendiente.
Después de pedir el mismo, Callen se había dado cuenta de lo incómodo que se veía Sebastián, así que esperó por este a que tomara la palabra, pero el mismo seguía devanándose los seso