—Lo siento Kis y espero que Luna me perdone, pero no iré a su sepelio, no puedo verla metida en una caja, la verdad no puedo —Dijo mientras lloraba
Kis lo mira y le dice:
—Tranquilo Zahir, si no te sientes bien yendo allá mejor no vayas ¿ok? Luna ya está en los brazos de Dios
—Está bien Kis, bueno yo me debo ir, nos vemos luego, y gracias por tu consuelo eres una gran persona Kis
—Tranquilo, aquí estoy para lo que necesites
Zahir se marcha a casa de la señora Alma, pues no tenía otro lug