Rasmus nadó. Su cuerpo brillaba bajo la relajante luz de la luna que besaba el agua fría y brillante con una brisa helada.
Nadó hacia atrás mirando el cielo oscuro como la tinta. La vista era tan hermosa y tranquilizadora, pero su corazón no estaba en paz.
Todo en lo que podía pensar era en esa pequeña bruja ingeniosa. Ella había consumido sus pensamientos. Arrastrándose a algún lugar profundo donde le era difícil bloquearla. Así que lo dejó ser. La dejó consumir sus pensamientos. Su mente. Su