Mundo de ficçãoIniciar sessãoEn el salón se hizo un breve silencio, seguido de un cuchicheo y luego murmuros cada vez más altos. La Generala hablo para indicar que se encargaría de los derechos de palabra. Los primeros en hablar fueron los Tahales, su embajador con un hablar muy pausado empezó:







