Capítulo 128
Abrir los ojos incrédula y miré de inmediato a Paulina que estaba perdida en sus pensamientos, porque ella había tomado esa decisión era una gran incógnita.
—¿Están seguros? Creo que aún es muy pronto y son muy jóvenes para tomar ese tipo de decisiones tan apresuradas —Luciano que se estaba limpiando las lágrimas para que nadie lo viera, intentó convencerlos de que debían esperar aunque fuera un par de meses antes de tomar una decisión tan radical.
—Papá, tú mejor que nadie Sabes