Cap. 37 Amargas verdades
Y cuando es tan amarga, solo queda tomarla de a poquito corazón.
Ella rio amargamente y se llevó asqueada las manos al rostro de lo que él decía:
—Ahora solo te queda eso, hermano, cantar y señalar a los culpables.
Fred estaba molesto y entonces le comentó:
—Me echas la culpa de todo y no sabes el resto…
—Freda es tu hija.
—¡Exijo una prueba de paternidad!
Lily quería matarlo a golpes y entonces le dijo:
—¿Todavía lo dudas?
Entonces Fred le respondió:
—Yo no abusé solo de esa chica…
L