Alexei
Los días habían pasado rápidamente, y la ansiedad por ver a Anashia crecía en mí. Sé que lo que estoy a punto de hacer puede ser considerado una locura, pero estoy decidido a proponerle que vayamos juntos a Montelimar, junto a mi hija. Necesito esos días para estar con ella, para aclarar nuestras diferencias, y sobre todo, para dejarle claro que la amo solo a ella y que necesito su paciencia. Cuando nazca mi hijo, tengo planes de dejar a Natalia. No puedo estar con una mujer a la cual n