Capítulo 84 —La verdad que no se puede contener
Narrador:
El tiempo no avanzaba, se arrastraba.
Dilan lo sentía en cada segundo que pasaba dentro de ese apartamento, donde el aire parecía haberse vuelto más denso desde que Aurora había pronunciado aquellas palabras que todavía le resonaban en la cabeza.
—No son sueños.
No había nada de duda en su voz cuando lo dijo. Y eso era lo que más lo inquietaba.
Aurora estaba sentada en el borde de la cama, con la espalda recta, las manos apoyadas sobre su