Capítulo 74 —Donde el deseo deja de ser un juego
Narrador:
De un solo movimiento la tumbó boca arriba sobre la cama.
No fue brusco, pero tampoco delicado, fue directo y decidido. Como si ya no hubiera espacio para dudas ni para ese control que ambos habían fingido durante tanto tiempo.
La bata se abrió bajo sus manos con una facilidad casi insultante, dejando al descubierto el cuerpo de Aurora, y la mirada de Dilan cambió al instante. No era solo deseo. Era algo más oscuro, más profundo, más pri