Capítulo 61 — Los viejos lazos que no mueren
Narrador:
La mañana amaneció tranquila, como si la noche anterior no hubiera existido.
La mansión despertó lentamente, envuelta en ese silencio elegante que siempre reinaba en los dominios de Caín Tayler. Para cualquiera que hubiera llegado de visita aquella mañana, habría sido imposible imaginar que apenas unas horas antes el mundo de las criaturas había temblado con una de las batallas más sangrientas de los últimos siglos.
Después del desayuno, cad