Capítulo 56 —Cenizas de una victoria
Narrador:
Llegó por fin el día señalado.
La mansión amaneció bajo una tensión distinta. Como si hasta las paredes supieran que ya no quedaba espacio para ensayos ni simulacros. Los movimientos fueron más secos, más eficientes. Nadie hablaba de más. Nadie necesitaba preguntar qué ocurría. Todos lo sabían.
Había llegado el momento tan esperado de llevar a cabo todo lo planeado.
Se organizaron en distintos comandos para atacar los dominios de Iván desde todos lo