Alejandro hace una mueca, pero no dice nada, no puede cuestionarla a la chica cuando él se ha comportado mil veces más territorial con Accalia.
—Lo resolveremos luego, ve a dormir tranquilo —dice el alfa palmeando el hombro de su hijo.
—También tú.
El chico se despide mientras ve a su hermana golpear suavemente la puerta de Lauren. De verdad desea que la chica pueda hablar tranquilamente y no que la dejen de patitas en el pasillo.
Alexa abre la puerta cuando la chica la deja pasar y entonces su