Mundo ficciónIniciar sesiónCon la cerveza, la comida, los deportes y el estar juntos, aun cuando cada uno tenía en mente sus propios problemas de chicas, se sintieron tan reconfortados, que terminaron durmiendo en la sala de Alberto, muy maltrechos, pero apoyándose uno al otro.
El olor a café recién colado los despertó, Helen Morgado, la señora que atiende el apartamento de Alberto, regresó de su permiso dominical y al entrar se encontró con la escena de cu







