C96- ¿DE VERDAD ERES UN DUQUE?
La habitación se llenó de un silencio incómodo cuando la nana suspiró y bajó la mirada.
—Le dije la verdad, mi niña. Le conté lo que te hizo tu padre… y que él tiene la culpa.
Grace sintió un escalofrío recorrerle el cuerpo.
—¡Nana!
La mujer levantó la mirada, firme pero con un dejo de tristeza en los ojos.
—¿Qué? Es la verdad. Ese hombre es un cobarde. Si hubiera dado la cara, tú no habrías pasado por todo aquello. Tiene su parte de responsabilidad. Por eso no me