POV LEONARDO
Cierro la puerta de mi habitación con cuidado y verifico dos veces que esté completamente cerrada antes de girarme hacia Lorenzo y Loretta, quienes están sentados en mi cama esperando. He colocado mi pizarra blanca portátil en el caballete que papá Adrián me compró la semana pasada y tengo tres marcadores de diferentes colores listos. Esta es reunión seria y necesita ser tratada con el nivel apropiado de organización.
"Están seguros de que nadie nos escuchó subir," digo, porque la