POV ADRIÁN
La sala de juntas huele a café recalentado y ambición contenida. Victoria lleva una hora diseccionando su nueva obsesión: expansión al mercado europeo de productos premium. Vinos. Aceites. Alimentos orgánicos. Palabras que suenan elegantes pero que al final significan lo mismo: dinero.
—Necesitamos un socio consolidado —dice, deslizando carpetas sobre la mesa de caoba—. Alguien con infraestructura ya establecida, reputación intachable y conexiones políticas que faciliten la entrada.