POV Adrián
No es que no duerma.
Es que el sueño me teme.
He probado de todo: somníferos de alta gama que prometen olvido químico, meditaciones guiadas con voces susurrantes, whisky japonés de veinticinco años que quema lento, playlists de lluvia cayendo sobre templos tibetanos. Todo inútil. El insomnio no es un síntoma. Es un castigo. El precio que pago por haber dejado que Claudia saliera sola esa noche. Por no haberla acompañado. Por no haber insistido en quedarnos en casa. Por no haber dicho