Debo decir que me levanté y me dolía todo el cuerpo, se me vienen las imágenes a la mente de todo lo que hicimos ayer y no lo puedo creer. Me da vergüenza abrir los ojos y ver la cara de mi esposo. ¿No sé qué me paso? ¿No sé cómo me pude dejar llevar así? Pero creo que el ambiente me envolvió de tal forma, que olvidé hasta quién era, debo decir que la pasé fenomenal fue una experiencia muy loca.
—¡Buenos días, hermosa! Sé que estás despierta, abre los ojos —¡Joan!
— ja, ja, ja, apuesto lo que