¿Quién te dio permiso a ti para entrar a mi casa? ¿Por qué vienes a buscar a mi hija? No ves que estamos compartiendo un almuerzo en familia.
—primero que nada, ¡no necesito permiso para entrar a un lugar donde se encuentra mi esposa! Segundo, su hija tiene una familia y no es esta… Y para despejar sus dudas no vine a llevarme a mi esposa por la fuerza, fue ella quien me envió un mensaje para que viniera a rescatarla. Venía preocupado pensando en ¿Qué podría haber puesto a mi mujer tan mal? Pe