Me coloco un vestido corto de color blanco y lo combiné con unos zapatos de color rojo, luego arreglé mi cabello, me coloco un poco de maquillaje y bajé porque Matías me espera. Lo veo parado fuera de su auto y debo decir que está muy guapo, aunque es obvio que no es competencia para mi esposo, él viene hacia mí y me saluda con dos besos.
—¡estás muy hermosa esta noche! Gracias, Matías, debemos llevar seguridad, no puedo salir sin ella —y eso ¿tu esposo te vigila? —no tiene nada que ver con es