CAPÍTULO 8 - La reclamación prohibida de Papí. Parte 1
El Pacto con el Diablo
Punto de vista de Izel
Mi corazón latía con fuerza como un tambor de guerra mientras me abría paso a empujones entre los dos guardias armados que custodiaban el ascensor del ático. «¡Quítense de mi camino! ¡Vengo a ver a Don Valentín Calderón y no me iré hasta que lo haga!»
El guardia más alto me agarró del brazo, pero me zafé, y mi vestido barato se me subió hasta los muslos. El sudor me empapaba la piel bajo el calor húmedo de la Ciudad de México, que aún se me pegaba i