Noches secretas y encuentros arriesgados
PERSPECTIVA DE TERCERA PERSONA
Los días posteriores a aquella primera probada prohibida del pene de Mathew se desdibujaron en una neblina de culpa, adicción y puro y perverso placer. Regresó tarde esa noche de su "emergencia laboral", pero en cuanto cruzó la puerta, yo lo esperaba en el pasillo, vestida solo con su camisa abotonada extragrande que le había robado de la lavandería. Sin bragas. Mis pechos, pesados y voluminosos, tensaban la tela, con los