40. Primero muerta
Acelera con fuerza.
Sus ojos no observan nada salvo la oscuridad que todavía recae en la ciudad y dentro de poco amanecerá así que Clara tiene el deber de buscar un lugar seguro.
Sin Ryan, sin Martín, y cayendo en esta trampa que hace de su sentencia algo que debe tener en cuenta.
Aprieta las manos en el volante y mira hacia su lado frunciendo el ceño.
Su expresión se suaviza una vez observa a los dos pequeños en el lugar cerca el uno con el otro, abrazados y mirando con atención a las afu