37. Un tormento sin final
Con cada segundo lejos del hospital, en su carro que Jasmine decidió manejar por ella, es un tormento que al parecer rondará en su vida quizás hasta que pueda saber algo de Ryan y de su estado.
Clara tiene una mano en la frente mientras siente el viento de la carretera entrando por la ventana y Jasmine con expresión preocupada no deja de verla ni un momento.
—Hermana —la llama—, hermana, Dios, me preocupas. ¿Cómo estás? Lamento tanto no buscarte antes pero es que papá y mamá…
—No te preocupes,