30. El mundo cruel en el que viven. Un sueño imposible
Incluso Clara palidece cuando escucha esas palabras y observa el comportamiento de Naia. Sube la mirada hacia Virginia y de una vez observa esos ojos oscuros destilando mucho más que rabia, mucho más que enojo: una mirada asesina.
Clara tiene que agacharse hacia Naia mientras toma sus manos pequeña y suave entre las suyas. Liam se escabulle en los brazos de su madre conforme Clara le sonríe a Naia pese a todo el caos que ocurre a su alrededor.
—¡Busquen al presidente! Ya llegó la primera dama