Mundo de ficçãoIniciar sessãoMarcos se quedó parado sin apartar la vista de ella, viéndola huir hasta que el chofer lo sacó de su concentración.
—¿Señor, la dejará ir? ¿Por qué no corrió detrás de ella? ¡Hágalo! —lo instó el hombre, mas el CEO se mantuvo imperturbable, mientras entrecerraba los ojos.
—Voy a subir al departamento, no iré tras de ella, la dejaré creer que he desistido de retenerla y ha logrado su objetivo, así como el depredador juega con la presa, haciéndole creer que la dejé en libertad —







