Mundo ficciónIniciar sesiónHefesto alimentaba a la pequeña, no sabía cómo llamarla porque hasta ahora su madre no había despertado, por eso no tenía idea del nombre que le pondría, la llamaba bebé o niña, Evan a su lado no dejaba de observar como la alimentaba, con una expresión de alegría.
—Es mi bebé —murmuró el niño en tono posesivo, besando la frente de la niña, quien comía con mucho apetito.
Era impresionante como en una semana la pequeña burusa en sus brazos, aumentó más de un kilo, sin emba







