Kiara estaba disfrutando su pijamada sin siquiera pasarse por su mente la canallada que estaba haciendo su propio padre a su novio Robert, estuvieron hasta muy entrada la mañana y se durmieron hasta muy tarde.
Las dormilonas se levantaron a almorzar juntas, la lasaña estuvo deliciosa, pero llegaba la hora de regresar, pues no había practicado piano, Alessandro le había comunicado que iría un poco más temprano porque después se reuniría con personas que deseaban mostrar su arte en su galería.
F