CAPÍTULO 17. CASTIGO
No podía creer que lo que me había dicho era cierto, ¿cómo un chico tan apuesto y que vivía rodeado de tantas mujeres jamás había estado con una?
Creí que estaba jugando conmigo, que sólo estaba tratando de justificar su rechazo hacia mí.
Fue muy difícil conciliar el sueño; me levanté junto con mamá y adelanté el almuerzo para poder sentarme a hacer mis trabajos pendientes, tenía la esperanza de que él viniera como todos los días pero no apareció, estaba segura que me estaba evitando.
Lo extr