Mundo de ficçãoIniciar sessãoSalgo con el corazón a mil, ¡Dios! Ese hombre, sus ojos.
Instintivamente mis manos se van a mis labios, ese beso, me movió todo por dentro, ni con Andrés he sentido tanto en su solo beso, ¿A quien me habré parecido? Pero sea quién sea la envidio, tiene que amarla tanto. Suspiro, arranco el carro y me voy. En el camino suena mi celular y veo que es Andrés resoplo y volteo los ojos, ya que tenía 6 llamadas perdidas, me pongo l







