No sé en qué momento me quedé dormida, lo cierto es que cuando desperté vi a mis dos hermanas durmiendo junto a mí y sonreí porque pasé por lo que pase, siempre seremos unidos, sé que ellas jamás me darán la espalda, comienzo a acariciar los cabellos de diamante y ella despierta.
—Buenos días, hermanita, ¿cómo amaneciste estás más tranquila que ayer?
—no, creo que ayer actué por la adrenalina del momento, pero si te soy honesta estoy arrepentida, esa es la palabra correcta para describir esto.