Estaba conmocionada, no podía parar de llorar, esto es lo más hermoso que he visto en mi vida. No puedo creer que Diamante sea tan afortunada, consiguió al hombre de su vida justo en un mafioso y pensar que casi comete hace la estupidez de casarse con Royer. Salí corriendo a abrazarla, no sin antes observar a Massimo, les juro que traté de evitarlo lo que más pude, pero sentía su mirada en mí desde el primer momento que puso un pie en este salón de fiesta.
—¡Zafiro!
—¡felicidades, mi amor, esto