El Castigo a la Blasfema...
–Adalet– entrando y ve a la joven tratando de alimentar a su hijo
–Alteza, no tengo leche ¿Qué voy a hacer? – dejando que sus lágrimas caigan de sus ojitos y mojen las mejillas de su bebé que succiona con fuerza pero la leche simplemente no brota
– ¿Quieres que llame a una nodriza? – la joven asienta entre llantos – bien espera, iré por la nodriza
Al salir Aysa, Adalet se queda sola, mirando a su bebé quien apenas la observa con sus lindos ojitos uno es verde y el otro es dorado, Adalet toma la