CAPITULO 38
Renata ha perdido para siempre sus esperanzas de salir de aquella casa que se ha convertido en su cautiverio, quiere desaparecer pero le impulsa el hecho de regresar.
Desde que se enteró de la muerte de Roberto para ella todo ha sido gris, no hay un punto intermedio.
Andrés ha perdido la razón y sabe que no la va a dejar ser feliz, que en medio de lo que vive la Felicidad es una ilusión lejana y desaparece.
María sabe que debe ayudarla, pero no sabe cómo, es como luchar con el miedo