Mundo ficciónIniciar sesiónCuando tu hijo no nacido veta a tus amantes con dolor físico, cada decisión romántica se convierte en referéndum biológico.
El dolor comenzó apenas Javier entró a mi habitación. Una punzada aguda atravesó mi abdomen, como si el bebé hubiera decidido que ciertas presencias no eran bienvenidas en su mundo. Me doblé sobre mí misma, jadeando, mientras Javier se acercaba con preocupación genuina graba







