Mundo ficciónIniciar sesiónCuando tu bebé de dos semanas amenaza con comerse a tu hija de siete años, los manuales de crianza se vuelven obsoletos y los grimorios de contención son tu nueva lectura obligatoria.
Miré las cajas que contenían a mis hijos —porque llamarlas cunas sería un insulto a todas las madres que alguna vez arrullaron a un bebé— y sentí algo quebrarse dentro de mí. No era mi corazón. Eso ya estaba roto. Era algo m







