Capítulo 16. Una relación florece.
El cielo se extendía como un manto azul profundo, mientras Fabio y Belinda recorrían las curvas de una carretera que serpenteaba entre montañas y valles. El sonido del motor del auto era suave, acompañado por las risas de ambos mientras hablaban de pequeñas trivialidades para distraerse del peso que había marcado sus últimos días.
Fabio había decidido llevar a Belinda lejos del bullicio de la ciudad y las sombras de su reciente tragedia. Era un escape necesario, una oportunidad para respirar y