El frío afuera seguía ganando protagonismo, las ventanas de vidrio que cubrían la sala se veían empañadas desde el exterior, aunque adentro el calor se sentía hasta en lo más mínimo, un poco por la calefacción, pero en gran parte, la tensión de ese interrogatorio, hizo que la temperatura aumentase, sobre todo, en el cuerpo de Paulo, en quien Bianca pudo notar, una pequeña gota de sudor sobre su frente.
Paulo todavía tenia una respuesta pendiente para darle a Lorenzo, sobre de que trataban sus