El ruido y los destrozos en el segundo piso de la casa, llegaron hasta abajo, Esthela se imaginaba lo que podía estar pasando, quiso mantenerse distante, pero su corazón de madre se lo impidió, lo único que le había pedido a Bianca, era que cuidara a su hijo, pero sin embargo, lo habia abandondo aquella noche, sumiendolo en una tristeza, que para Esthela, era imposible ignorar
Carmina ya estaba dormida, había comido muy poco esa noche, ella tambien estaba sufriendo el abandono de Bianca, pero