Mundo ficciónIniciar sesiónPOV: DAIMON
— Siempre lo he sido, conejita. — susurré contra sus labios, reteniéndola en una posesión que solo yo podría tener. El beso fue profundo, cargado de añoranza y deseo, como si hubiera pasado siglos hambriento de ella. Su sabor ardía en mi boca, único, adictivo. Airys suspiró, el cuerpo estremeciéndose contra el mío, entregándose al toque que jamás permitiría que fuera de ot







