Mundo ficciónIniciar sesiónPOV: SIMON
Sentí la sangre pulsar con más fuerza en el cuello, al ritmo lento y constante de la furia que crecía. Apreté los dientes, pero mantuve la mirada fija en ella, firme, aunque las esposas de plata quemaran mis muñecas y todo mi cuerpo palpitara con el dolor acumulado de los días en cautiverio.
Ponderé sus palabras, dejando que se deslizaran por mi mente como veneno. Luego alcé la barbilla magullada hacia ella, exponiendo sin temor la cicatriz abierta que se formaba bajo mi mandíbula.
—¿Entonces es eso? — murmuré, con la voz rasposa y baja, como la de un animal a punto de atacar. — ¿Estás aquí solo porque quieres verme sufrir como tú sufriste?
Ella sonrió, pero no había nada dulce en esa sonrisa. Era retorcida, vacía, hambrienta de destrucción.







