Mundo ficciónIniciar sesiónPOV: RAIKER
¡Ignoré, no era mi lobo quien mandaba aquí!
Incliné el cuerpo hacia adelante, hasta que mi pecho se pegó al suyo. Pude sentir su respiración cálida y acelerada golpear contra mi rostro, el temblor involuntario que recorría los músculos de sus brazos, presos por las cadenas.
—No me provoques, Savanna… —dije en un tono bajo y frío, rozando mis labios contra su oreja, sintiendo el pequeño estremecimiento que no pudo evitar. —¿O acaso olvidaste… que tengo a tus hermanos bajo mi dominio?
Vi cómo sus ojos se abrieron de inmediato, las pupilas dilatándose, mientras su cuerpo temblaba visiblemente, tambaleándose por un segundo. Su mandíbula se tensó, los puños cerrados con tanta fuerza que los nudillos se pusieron blancos. Su pecho jadeó con fuerza,







