— Desafortunadamente, tendremos que enfrentar a esta guardiana, cuyo hambre es insaciable… ¡Es la propia personificación de la gula! — Habló — Lycan, vendaré mis ojos y taparé mis oídos; necesito que me guíes en esta torre para no sucumbir a la lujuria.
— ¿Ahora confías en mí? — Respondí con ironía.
— Quiero ver a Sophie una última vez. — Susurró en una confesión, bajando la cabeza — No me harás más daño que este lugar. No tengo nada que perder, y tú necesitas de mí para salir de este sitio.
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