Alrededor de mí, la imagen parecía vibrar con tonos grisáceos, desprovistos de colores o vida. El entorno se desenvolvía como un laberinto, donde criaturas de las sombras adoptaban formas de seres conocidos, susurrando mis miedos más profundos. Algunas de ellas emanaban irá, mientras otras buscaban depreciarme aún más.
Como parte de este escenario siniestro, presencié a una de las criaturas, adoptando la forma del anciano Conan, segando la vida de Harvey con una sonrisa posesiva. Estremecí, sin